Redacción. A las diez de la mañana de hoy sábado se ha celebrado, en la capital de España, el acto de toma de posesión de Monseñor D. Juan del Río Martín, Administrador Apostólico de la Diócesis de Asidonia-Jerez, como nuevo Arzobispo Castrense. La ceremonia, enmarcada dentro de la celebración de una Solemne Misa, ha tenido lugar en la Santa Iglesia Catedral Castrense, en la madrileña calle Sacramento, y ha contado con la nutrida presencia de autoridades religiosas, civiles y militares. También han acompañado a Monseñor Del Río alrededor de un centenar de fieles de la Diócesis asidonense. El grupo principal, que llegó ayer a Madrid en autobús, ha estado compuesto por cincuenta y tres diocesanos organizados por la Delegación Diocesana de Peregrinaciones. Otros grupos más pequeños fueron llegando a lo largo de la jornada de ayer con otros miembros de la Curia Diocesana, Delegación Diocesana de Hermandades y Cofradías, Consejo Local de la Unión de Hermandades o diversas parroquias de Asidonia-Jerez. Mientras tanto, a lo largo de la pasada jornada se fueron desarrollando los preparativos de la ceremonia en la Catedral Castrense, además del acto de la lectura del Real Decreto del Nombramiento del Arzobispo Castrense ante la Ministra de Defensa, Dña. María del Carmen Chacón, y otras autoridades militares y Vicarios del Arzobispado Castrense.
El nuevo arzobispo castrense de España defiende la presencia de la religíón en la esfera pública
El nuevo arzobispo castrense de España, Monseñor D. Juan del Río Martín, aseguró en su homilía que "Dios es frente de paz y no de guerra" y defendió la presencia de la religión en la esfera pública.
A su toma de posesión asistieron entre otras autoridades, la ministra de Defensa, Dña. María del Carmen Chacón, el Jemad y la cúpula militar y el infante Carlos de Borbón Dos Sicilias.
El arzobispo insistió en que la religión es un "elemento integrante de la conciencia del hombre". Por ello, "la dimensión religiosa de la persona no debe ser infravalorada, ni silenciada en la esfera pública; la historia demuestra que cuando esto sucede se termina arruinando la vida de los hombres y de las naciones".
Del Río contempla la propuesta cristiana "no como enemiga de la felicidad y la libertad humanas, sino como amigo que viene a traernos una paz que no es el resultado del temor o la supremacía bélica".
Esa paz debe responder a criterios de "justicia personal, social e internacional. La fe en Dios no es frente de guerra, sino de paz", sentenció.
En su homilía dijo, sin embargo, que "son los ídolos de moda creados por las idelogías y la manipulación de la religión los que siempre terminan enfrentando a las personas y a los pueblos".
Insistió en que la existencia de un arzobispo castrense católico "no debe ser entendida como impedimento para la legítima y necesaria separación entre la Iglesia y los Gobiernos", puesto que la existencia de este servicio se basa en "el derecho de todo ciudadano a ser atendido por los ministros de la confesión religiosa que profese".
En ese sentido, aseveró que son "muchos los países democráticos los que, desde una valoración positiva del hecho religioso, mantienen dicho servicio con organizaciones eclesiales específicas".
Tras recordar que la función de las Fuerzas Armadas está regulada en la Constitución, tuvo un recuerdo para el Brigada del Ejército de Tierra Luis Conde de la Cruz, que murió la pasada semana como cosecuencia de un atentado de ETA en el que también hubo heridos, a los que el prelado deseó una pronta recuperación.
sábado, 27 de septiembre de 2008
Monseñor Del Río ejerce desde hoy como nuevo Arzobispo Castrense
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