
El Hermano Adrián ingreso en la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios el 17 de octubre de 1950, llegando a Jerez de la Frontera el 15 de Septiembre de 1952. En ese mismo año, el Hermano Adrián ya comenzó a recorrer las calles de Jerez pidiendo limosna para los más necesitados.
Su vida de Fe en el Dios de la Misericordia y su entrega a los más pobres pidiendo por las calles, campos y campiñas jerezanas, hizo que se convirtiese en el Hermano Limosnero del Sanatorio Santa Rosalía, hoy denominado Hospital San Juan Grande.
Lloviese, hiciese frío o calor, el Hermano Adrián recorría diariamente las calles y campos de Jerez, con su hábito negro, su cartera, y con su inseparable boina. También pedía limosnas en otras ciudades de la provincia de Cádiz, incluso en Ceuta y Melilla, así como en Marruecos, país del que eran atendidos muchos niños en el Sanatorio que padecían la secuela de la poliomielitis.
Aunque hacía años que no salía personalmente a pedir, seguía generando limosnas, como hizo toda su vida, a través de los bienhechores, para ayudar a las familias en estos tiempos de crisis.
El Hermano Adrián, ejemplo de entrega y fidelidad a Dios y a los más necesitados, nos ha dejado, pero su espíritu de dedicación hacía las personas más frágiles seguirá siempre estando vivo entre nosotros, a través de la Obra Social y del Economato Social que lleva su nombre.
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