Beltrán Castell. Arrancó de manera oficial la tan esperada y anhelada Cuaresma con un Miércoles de Ceniza que cumplió con las espectativas, aunque se notó menos afluencia de público en las calles que en otras ediciones. Y es que la de ayer fue una jornada que fiel a su cita aglutinó numerosas ceremonias de besamanos y besapiés, cultos cuaresmales en muchas de las hermandades de nuestra ciudad, presentaciones de carteles o ejercicios del Vía-Crucis que dieron contenido a la fecha inaugural de la Cuaresma jerezana. Foto: Fernando Morales.
Un Miércoles de Ceniza que contó con los tradicionales besamanos y besapiés al Santo Crucifijo de la Salud en San Miguel, Señor de la Vía Crucis en San Francisco, Señor de los Trabajos en la Victoria, Ecce-Homo en San Pedro y Mortaja en Capuchinos, además del Vía-Crucis que la Sacramental de Santiago celebró con motivo del traslado del Cristo de las Almas a la Capilla del Asilo de San José. Un acto piadoso que volvió a transmitir, al igual que el pasado año, seriedad, sobriedad y recogimiento, recorriendo un itinerario que transitó por los rincones más angostos del Jerez intramuros.
Además, fue una jornada en la que la lluvia se ausentó, aunque visto lo visto en los últimos años, del famoso dicho que reza que si no se moja la ceniza no llueve en Semana Santa es mejor no fiarse.