Si desea descargar un sonido de nuestro reproductor, pinche con el ratón sobre el título del sonido seleccionado.

lunes, 17 de octubre de 2011

Carta abierta a un perdedor de las elecciones al Consejo

Dedicada a Juan Mateos Portillo (Él sabe por qué)

Andrés Cañadas Salguero. Definitivamente, el ambiente de crispación cofradiera que se ha originado con las inminentes elecciones al Consejo, ha determinado que existan ya dos posibles ganadores, además de dos posibles perdedores.

Y es que las estadísticas cuentan de una parte, que Pedro Pérez podría alcanzar la mayoría suficiente, pero la actitud de Manuel Muñoz refleja todo lo contrario, a tenor por ejemplo de su encuentro en el Arroyo el pasado viernes con dos cofrades del Santo Crucufijo, a los que aseguró grosera y estridentemente, que a partir del día 20, muchos de nosotros quedaríamos automáticamente invitados a un almuerzo a base de huevos, o algo así parecido… (Perdonen que no me quedara exactamente con el dato).

Por ello, y en base a la putada que entiendo, puede suponer perder las elecciones después de tantos meses de trabajo denodado, permite querido amigo (te llames Pedro o Manolo) que te dedique estas líneas, nacidas de mi corazón más noble y solidario:

“Entrañable no-Presidente

Si te llamas Manolo, entiendo que tu derrota habrá sido debida a las muchas enemistades que te granjeaste dentro del Pleno durante los últimos cinco años. Fue buena una gran porción de tu gestión, pero no fue acertada la forma de dirigirte a aquellos a los que te debías de haber dirigido al menos con elegancia y respeto (cualidades que si conoces, no fueron debidamente utilizadas). Todo no podía basarse en 'Barras' y 'Medranos', querido amigo, porque ellos ya pertenecen, como tú, a una generación que debiera retirarse a plazas menos activas -no sé si me explico-.

Si te llamas Pedro, entiendo que tu derrota habrá sido consecuencia de ese habitual miedo cofrade a cualquier tipo de cambio, además de a otros factores igualmente componentes de ese miedo: que si tú sólo eras un candidato de paja del verdadero poder fáctico compuesto por Luis Cruz o por el 'peligroso' Cañadas, o que si tu falta de experiencia en el 'cuerpo a cuerpo' te privó de alzarte con el objetivo propuesto.

Si te llamas Manolo, queda claro que fueron en vano tus promesas (la de sacar al Cristo de la Defensión en el próximo Vía Crucis, la de repartir hasta diez mil euros a cada cofradía, o la de dar dinero también -ahora- a las hermandades de gloria) así como tus múltiples presiones y amenazas (a los medios de comunicación que no te bailaban el agua, a los miembros de Junta de Gobierno ligados a tu ámbito profesional, o a los miembros del clero a los que alertaste del 'pasado' de Perico)

Si te llamas Pedro, no te habrán servido de nada los hombres y nombres de nuevo cuño que tu candidatura aportaba a los comicios, ni tampoco el aval que tu anterior etapa en el Consejo al frente de la gente joven prestaba de cara a la cita, un aval que a lo mejor sólo era conocido por quienes tuvieron la suerte de saborear tu manera de hacer las cosas siempre directa y hasta ‘jartible’.

Si tu nombre es Manolo, quizás te haya privado de la victoria tu carácter tosco y excesivamente vehemente, una característica que en tu caso siempre tuvo un cincuenta por ciento de virtud y de defecto, no en vano, sin esa impronta tuya seguramente nos habrían comido con ‘papas’ los ‘Afo’ y compañía del pasado gobierno socialista, aunque no es menos cierto que derivado de eso mismo, ¿cuántas y cuántas veces chocaste de frente con los Hermanos Mayores a los que llegaste a tachar de todo -y nada bueno- en multitud de entrevistas periodísticas?

Siendo tu nombre Pedro, y en la misma línea del párrafo anterior, si no has ganado es porque ha importado muy poco tu carácter eminentemente jerezanista al cien por cien, o tu excesiva prudencia para enfrentarse a un candidato capaz como sólo él, de darle la vuelta a los partidos más complicados. Quizás tardaste mucho en enseñar tus cartas, o quizás, éstas importaron poco a unos votantes, que prefirieron dejarse llevar por otras cuestiones más ligadas a lo personal, que a otra cosa.

Si te llamas Manolo, la verdad es que, como periodista, lo siento, porque sin ti perdemos decenas de titulares absolutamente geniales, cuando no divertidos...

...y si te llamas Pedro, lo siento como cofrade, porque sinceramente entiendo que tu estilo se adecuaba más y mejor a lo que los nuevos tiempos le exigen a las cofradías de mi ciudad.

En fin. Será que así lo han querido los Hermanos Mayores que para lo bueno y para lo malo, son los que legítimamente nos representan.

Un abrazo amigo, que sé que te seguiré viendo entre pasos y entre inciensos si te llamas Pedro, y que no sé por dónde te encontraré si te llamas Manolo, máxime ahora que a Dani le ha dado por adelantar las elecciones en tu hermandad de la Cena.

Un abrazo a los dos, y enhorabuena a ambos.(Aunque Manolo no se lo crea)."

0 comentarios :

Publicar un comentario

Agenda