Si desea descargar un sonido de nuestro reproductor, pinche con el ratón sobre el título del sonido seleccionado.

lunes, 9 de septiembre de 2013

'A los pies del Señor..."

Cese en el martillo del Señor de la Misión

Salvador Perales. Estimados amigos y costaleros:
Desde la cercanía que marca el tiempo en el calendario de apenas cinco meses desde marzo y desde el cariño que sabéis que os tengo a todos, abro mi corazón con estas letras, para vosotros.

Cuando hace dos años decidí aceptar la responsabilidad de sacar por primera vez al Señor, fue todo un reto y un inmenso honor. No siendo yo de Jerez y no conociendo sus cofradías, me marqué como objetivo estar un máximo de dos años, hacer una cuadrilla y pasear al Señor lo mejor que pudiera y supiera. Y hoy, como marcan los tiempos, hechos los dos años y cumplido el reto, tanto yo como mi equipo, contentos con el trabajo realizado, nos vamos despacio y en silencio sin hacer ruido, igual que cuando entramos.Y no dejo de repetir que todo ha salido bien.
Y fijaros qué cosa tan curiosa, aún después de pasarlo mal, porque a nadie le gusta dejar una cofradía tan bonita y en la que en estos dos años hemos trabajado tanto, me voy contento y satisfecho con mi reto cumplido y mi trabajo hecho.

Después de estos dos maravillosos años, dejo a algunos costaleros y muchos, que con un poquito que pongan de su parte, lo serán. Y aunque lo pase mal por mi decisión de irme, estoy contento ¿No os suena esto de algo..? Yo creo que sí...

El día 23 de marzo fue un día especial para todos nosotros, era el día de la confirmación de nuestra alternativa, que literalmente significa otra opción, era el día en el que de nuevo sacábamos a Nuestro Señor de la Misión para que todo Jerez lo viera y disfrutara de su presencia. Y era nuestro privilegio y responsabilidad hacerlo bien. La cofradía se paseó y cada 'chicotá' exprimió el duende y el sudor de todos los corazones que iban debajo.

Decían los antiguos que las cofradías se empiezan a disfrutar cuando se cierra la puerta y se recogen, porque es cuando empezamos a dar sentido a nuestro esfuerzo. Eso es lo que hacen los auténticos costaleros. Otros, al salir, miran al suelo, al techo o hacia otro lado buscando una repuesta a una pregunta sin interrogantes... ¿qué hago yo aquí debajo? Y cuando uno se pregunta eso, mejor que nunca hubiera estado allí porque las cosas importantes hay que hacerlas sin cuestionárselas.

Por otro lado, están los que desaparecen, pero bueno, esos importan menos porque para mí, nunca han estado debajo.

Todo el equipo nos vamos muy contentos, ¿sabéis por qué? Porque cumplimos con nuestra responsabilidad ese día: pasear al Señor de la Misión por las calles de Jerez. Las personas pasan pero los hechos quedan, y son los que marcan la historia.

Dos cosas os digo: aquel que después de salir del paso, por mucho que le pesara, hoy no esté contento, y el que no tenga ganas de volver a hacerlo, Para mí ni es costalero, ni nunca en cien vidas que viviera, entenderá lo que eso puede llegar a significar.

Vaya mi reconocimiento y toda mi admiración para los auténticos pies del Señor, los que en estos dos años os entregásteis de lleno, para que el Señor de la Misión se paseara por Jerez. Y como dice Su palabra... "que sea Él el que os lo premie, y si no es así, que os lo demande...".

Un abrazo de vuestro capataz y amigo.

Salvador Perales Leiva.

Agenda